Asesoría Jurídica

Asesoría Jurídica

Asesoría jurídica: ¿cómo se presta?

La asesoría jurídica es siempre un servicio personalizado. Se dirige a una persona que desea responder a una pregunta relacionada con hechos bien definidos.

Para dar una respuesta más detallada al caso, el profesional del Derecho debe escuchar el relato del cliente e incluso puede hacerle preguntas. Las respuestas del cliente deben ser completas y sinceras para que el profesional del Derecho pueda comprender el asunto con la mayor exactitud posible.

El profesional del Derecho debe conocer con precisión los términos de la pregunta y los documentos relacionados con ella. También pueden solicitarse documentos adicionales, dependiendo del caso.

Tipos de asesoría jurídica

Existen diferentes tipos de asesoría jurídica que se adaptan a las necesidades específicas de cada persona o empresa.

Uno de los tipos más comunes es el asesoramiento jurídico preventivo, cuyo objetivo es evitar futuros conflictos legales y asesorar en temas como la elaboración de contratos, políticas internas de la empresa, entre otros.

Por otro lado, el asesoramiento jurídico contencioso se centra en la defensa y representación en procedimientos judiciales y extrajudiciales.

También existen asesores jurídicos fiscales, que se encargan de asesorar sobre cuestiones fiscales y obligaciones tributarias.

El asesoramiento jurídico laboral se centra en asesorar a empresas y empleados sobre cuestiones laborales como despidos, contratos, prestaciones, entre otros.

Por último, el asesoramiento jurídico en materia de propiedad intelectual se encarga de proteger derechos de propiedad intelectual como patentes, marcas, derechos de autor, entre otros.

Vídeo sobre La Asesoría Jurídica

Vídeo sobre La Asesoría Jurídica, del canal:

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La forma de la asesoría jurídica

Tras examinar los documentos, contratos si los hubiere y los hechos, el profesional del Derecho puede definir la norma jurídica que debe aplicarse.

El profesional del Derecho puede proponer varias opciones, pero en última instancia corresponde al cliente elegir. En todos los casos, está obligado a explicar las distintas soluciones posibles y especificar sus consecuencias.

Para determinar las posibilidades de éxito en un proceso judicial, el abogado puede dedicar tiempo a investigar. También puede dedicar tiempo a pensar en formas eficaces de proteger los intereses del cliente en un caso en curso.

Diferencia entre asesoramiento jurídico e información jurídica

Como las personas encargadas de responder a las cuestiones jurídicas tienen la condición de abogados, pueden ofrecerle tanto información jurídica para explicarle la ley como asesoramiento jurídico para orientarle.

Información jurídica

Los profesionales que proporcionan información jurídica deben:

  • Traducir una situación de hecho en términos claros y objetivos.
  • Dirigir al usuario a las fuentes documentales adecuadas.
  • Dirigir al usuario a un profesional del Derecho competente.
  • Informar al usuario de las posibles vías de recurso.
  • No dar ninguna opinión o consejo jurídico.
  • No influir en los usuarios a la hora de tomar decisiones.

El asesoramiento jurídico

El asesoramiento jurídico es una actividad regulada y exclusiva de profesionales específicos (abogados, notarios, administradores de oficio, etc.).

Durante las consultas jurídicas, ambas partes se conocen y las conversaciones son confidenciales. Todas las personas autorizadas a prestar asesoramiento jurídico están cubiertas por un seguro personal o colectivo que garantiza las consecuencias financieras de la responsabilidad civil profesional en que puedan incurrir en el ejercicio de sus actividades.

Tras una consulta jurídica, el profesional puede, si es necesario, hacerse cargo de su caso y representarle ante los tribunales.

¿En qué se diferencia el asesoramiento jurídico del consejo legal?

A diferencia del asesoramiento jurídico, la consulta jurídica ofrece una garantía y la cualificación del profesional del Derecho está justificada.

La consulta debe hacerse por escrito, lo que no ocurre necesariamente con el asesoramiento jurídico, ya que este último consiste simplemente en facilitar información sobre un tema.

El asesoramiento jurídico lo presta un profesional del Derecho con al menos una licenciatura en Derecho, mientras que el consejo puede darlo alguien que sólo tenga conocimientos básicos de Derecho.

Si necesita asesoramiento jurídico, recurra siempre a un profesional del Derecho cualificado que le ofrezca una garantía.